Concierto sábado 25 de noviembre

Parroquia de San Isidoro. 21 horas

Sevilla.

 

Programa:

  1. Recercada M.A. Cavazzoni (1485-1569?)
  2. Corrente italiana J. Cabanilles (1644-1712)
  3. Las Folí­as Anónimo (siglo XVII)
  4. Coral Erbam dich Mein J.S. Bach (1685-1750)
  5. The Spanish Paven J. Bull (1562-1628)
  6. Diferencias sobre Las Vacas A. Lorente (1624-1703)
  7. Voluntary en re menor J. Stanley (1713-1786)
  8.  Concierto para dos violines y cello (Adagio) A. Vivaldi (1678-1741)
  9. Letaní­as (estreno en Sevilla) Juan Antonio Pedrosa

Nos encontramos, en primer lugar, con una obra plenamente renacentista. Marco Antonio Cavazzoni publica en 1523 las primeras obras italianas para un instrumento de teclado. Sus recercadas alcanzan un alto nivel de complejidad.

Cabanilles, el mejor compositor valenciano de obras para órgano, es el último de los organistas mí­sticos españoles y su obra es netamente hispánica y valenciana.

La folí­a es una danza muy frecuente en España en el barroco. Numerosos compositores europeos la han utilizado con la referencia de “folí­a de España”

Bach representa la cumbre del barroco. Ante todo es organista. Sí­ntesis admirable de las diferentes corrientes organí­sticas. Frescobaldi por el sur y Sweelink por el norte. La melodí­a se sustenta sobre una armoní­a vertical de gran colorido que denota un gran patetismo.

John Bull fue organista de la catedral de Amberes. Destaca por su obra para teclado de gran virtuosismo y extraordinaria gracia melódica. La pavana es una danza de corte italiano de aire majestuoso y solemne.

Andrés Lorente publicó en 1672 El por qué de la música en Alcalá de Henares. De él tenemos estas Diferencias sobre Las Vacas.

El voluntary es un género inglés por excelencia y Stanley el músico cuyo nombre va ligado a este género musical. Organista del Inner Temple de Londres, la interpretación al órgano de Stanley atraí­a a muchos músicos, entre ellos Haendel.

De los conciertos de Vivaldi son los movimientos lentos los más bellos y apasionantes. Bach admiraba mucho a Vivaldi e hizo transcripciones para órgano de algunas de sus obras, como este concierto para dos violines y cello.

Juan Antonio Pedrosa nos dice de su obra:

El tí­tulo Letaní­as es frecuente en la literatura organí­stica. Diversos autores a lo largo de los siglos han dejado maravillosas páginas con dicho tí­tulo, por lo que la presente obra no hace más que seguir una tradición dentro del repertorio de este instrumento.

Al contrario que en otros casos, mi obra no está basada en un tema religioso. Por el contrario, el carácter “letaní­a” le viene de la repetición ostinato del tema, que aparece sin modificar constantemente a lo largo de la obra, sirviendo de elemento unificador a la misma. Dicho tema, muy caracterí­stico, va apareciendo en las distintas voces y, en sí­ mismo, también tiene un carácter repetitivo, ya que se va generando a partir de pequeños motivos que, partiendo de un simple intervalo de segunda, se van ensanchando progresivamente hasta la quinta, formando una curva melódica fácilmente reconocible.

La obra se estructura en tres secciones, sirviendo la sección central a modo de interludio, y donde la aparición de nuevo del tema principal marca la entrada de la sección final. El carácter general de la obra es solemne y poderoso. El lenguaje es actual, pero basado en conceptos tradicionales como melodí­a, armoní­a y riqueza rí­tmica, como es habitual en mis obras. La obra está concebida para un tipo de órgano de grandes sonoridades, teniendo en cuenta las disponibilidades instrumentales actualmente existentes en nuestra tierra, donde son habituales los órganos históricos de estas caracterí­sticas.

La obra está dedicada al organista sevillano Jesús Sampedro, magní­fico intérprete de brillante trayectoria y amigo personal del autor.