September 2007


Como su tí­tulo indica, podemos decir que es una de las piezas que más sentimiento trágico y doloroso irradia. Bella y melancólica melodí­a cantábile que baja del cielo y que se desvanece, para que en el momento más desgarrador unos acordes den luz y claridad a tan dramático momento. Posteriormente, finaliza como se inició. Compuesta en 1970 por Antonio Pantión, prestigioso compositor de numerosas marchas donde destaca su excelente formación musical debido a la influencia de su maestro Joaquí­n Turina. Fue Catedrático de Piano del Conservatorio de Sevilla.

Amarguras fue realizada en 1919 por Manuel Font de Anta acompañado de su hermano José en Madrid. Su padre les mandó una carta con la foto de la Virgen de la Amargura de Sevilla: “…ya que a mí­ no me hacéis caso, ¿serí­ais capaces de negárselo a la Virgen que os mando?” Compuesta inicialmente para piano serí­a posteriormente orquestada e instrumentada para banda y orquesta por el propio padre.

Son muchas las diferencias entre Soleá, dame la mano y Amarguras, tanto en su armoní­a como en su estructura. Parece que hay mucha influencia de su hermano violinista o gran parte se deba a él, ya que para un compositor al que le gusta tanto la complejidad armónica como es Manuel es extraño que utilice un colorido armónico bastante más simple comparada con Soleá. Se inicia con unos pasajes que perfilan claramente el carácter de la pieza. El tema inicial, en forma de octavas, marca sobriedad y patetismo a una marcha fúnebre que contrasta con momentos de esperanza que se refleja a modo de coral asemejándose al gentí­o que reza. En el clí­max central hemos doblado la armoní­a consiguiendo un tutti más grandioso y sublime. Su emotiva saeta final, acompañada del sonido ronco del tambor, se pierde con el imponente fortí­simo de la coda del tema inicial. Esta fue la última pieza que grabamos y, como dato curioso, se podí­a escuchar el retumbar de la lluvia y los truenos en una noche de tormenta, haciendo más í­ntima la grabación.

El cd Marchas de Semana Santa comienza con Marí­a Santí­sima del Dulce Nombre, compuesta en 1955 por Luis Lerate Santaella, virtuoso violinista que estudió en Sevilla, Madrid y Parí­s y, posteriormente, catedrático de Música de Cámara del Conservatorio de Sevilla.

Sus hermosas melodí­as la hacen una de las más bellas de nuestra Semana Mayor. Basada en la Salve solemne gregoriana del modo I destaca como una pieza emotiva de interesantes contrastes dinámicos entre pasajes de plena solemnidad y otros de emocionante dulzura. La influencia del folklore andaluz está patente en el segundo tema, utilizando un precioso diálogo entre dos voces a modo de eco.

En algunos pasajes, los graves llevan el tema. En este caso, el pedalier se encarga de destacarlo, mientras en el manual hemos ampliado la armoní­a de los acordes para conseguir mayor majestuosidad. Su conclusión se realiza con una coda que es una grandiosa afirmación mariana del tema inicial de la Salve.

Para el próximo mes de octubre saldrá el mencionado cd. de marchas de Semana Santa. Su folleto estará en bilingüe (español-francés) especificando en cada pieza cómo se ha realizado su interpretación o adaptación. Las composiciones son las siguientes:

  • Marí­a Santí­sima del Dulce Nombre . Luis Lerate ( 1955)
  • Amarguras. Manuel Font de Anta ( 1919)
  • Tus Dolores son mis Penas. Antonio Pantión ( 1970)
  • Santí­simo Cristo de las Siete Palabras. Antonio Pantión ( 1955 )
  • Soleá dame la mano . Manuel Font de Anta ( 1918)
  • Quinta Angustia. José Font Marimont ( 1875)
  • Jesús de las Penas. Antonio Pantión ( 1943)
  • Cristo de Buen Fí­n.Luis Lerate ( 1948)
  • Nuestra Señora de las Mercedes. Luis Lerate ( 1948)
  • Coronación de la Macarena. Pedro Braña (1964)