El título original de Quinta Angustia era Marcha Fúnebre. Es la pieza más antigua de la Semana Santa de Sevilla, curiosamente compuesta en París (1895), mientras estudiaba allí José Font Marimont abuelo de Manuel y José Font de Anta. Virtuoso de la trompa fué designado para el estreno de la ópera In ballo in maschera de G. Verdi. Se inicia con un romántico tema conducido suavemente por un tipo de acompañamiento rítmico que servirá de pauta para posteriores composiciones sevillanas. La obra va creciendo en intensidad hasta llegar a un tutti desgarrador en el que me he permitido tocar con el pedalier el tema para poderlo destacar del manual que mantiene a contratiempo acordes con gran intensidad, creando unos contrastes rítmicos y tímbricos que provocan desolación, desesperación y angustia. Posteriormente llega la calma, la resignación y todo finaliza suave como se inició.
La mayor parte del gran órgano de la iglesia Saint-Antoine des Quinze-Vingts proviene del instrumento construí
do por Aristide Cavaillé-Coll en 1894 para la vivienda particular del Baron de l’Espée, situada en Avenue du Bois de Boulogne, número 50 en París. Este órgano fue trasladado a la nueva iglesia de Saint-Antoine por Merklin en 1909. En 1956, Pierre Chéron y Philippe Hartmann efectuaron una restauración y añadieron un clarín de 4′ al pedal. A partir de 1982, Jacques Barberis, ayudado por Marc Hédelin y Philippe Mattéi, llevó a cabo una obra con restauración de las máquinas Barker y de los motores de bajos. En el curso de estos trabajos hemos podido encontrar la composición original del instrumento. Cuando este órgano fue trasladado a Saint-Antoine des Quinze-Vingts, Merklin añadió la bombarda 16 y el nasard al gran órgano, una fourniture y un basson de 16 al recitativo, y un bourdon 32 al pedal. Les bassons 16 y 18 de pedal dieron lugar a una bombarda 16 y una trompeta. El clairon 4 del pedal ha sido añadido por Pierre Chéron en 1956, era de mediocre calidad y ha sido reemplazado en recientes trabajos (realizados por Yves Fossaert y su equipo) por un clairon 4 nuevo al estilo de Cavaillé Coll.
Después de la muerte de Jacques Barberis, Eric Lebrun confió el cuidado de los dos órganos a Yves Fossaert que había fundado su empresa unos años antes y se había hecho famoso por su meticuloso trabajo en la organería. A él se deben los trabajos de limpieza y restauración en 1992-93.
Actualmente, la composición se establece como sigue:
Grand Orgue (61 notes) Positif expressif (61 notes) Récit expressif (61 notes)
Bourdon 16 Quintaton 16 Flûte Harmonique 8
Montre 8 Violoncelle 8 Viole de Gambe 8
Flûte Harmonique 8 Unda Maris 8 Voix céleste 8
Salicional 8 Bourdon 8 Cor de nuit 8
Bourdon 8 Flûte Traversière 8 Dulciane 4
Prestant 4 Viole d’amour 4 Fourniture III
Flûte Octaviante 4 Cor de nuit 4 Basson 16
Doublette 2 Nasard 2 2/3 Trompette Harmonique 8
Fourniture III-V Octavin 2 (coupé au ton en 1956) Basson-Hautbois 8
Bombarde 16 Tierce 1 3/5 Clarinette 8
Trompette 8 Piccolo 1 Voix Humaine 8
Clairon 4 Trompette 8
Cor anglais 8
Clairon 4
Pédale (30 notes) Pédales de combinaisons
Bourdon 32 Tonnerre Appel grand orgue
Flûte 16 Tirasse grand orgue Copula positif/grand orgue
Soubasse 16 Tirasse positif Copula récit/grand-orgue
Flûte 8 Tirasse récit Copula récit/positif 16
Violoncelle 8 Appel anches pédale Copula récit/positif 8
Bourdon 8 Appel anches grand orgue Trémolo récit
Flûte 4 Appel anches positif
Bombarde 16 Appel anches récit
Trompette 8
Clairon 4 (jeu neuf d’Yves Fossaert-2004)
Expression du positif, expression du récit
El gran órgano de Saint-Antoine des Quinze-Vingts dispone pues de 47 juegos repartidos en tres teclados de 61 notas (de abajo a arriba: gran órgano, positivo expresivo, récit expresivo) y un pedalero de 32 notas (de las cuales las dos últimas son simplemente tiradores). La consola está vuelta y el organista da cara a la nave. La caja neogótica es de roble barnizado y lleva una fachada central de 11 tubos rodeada por dos torres poligonales de 9 tubos, además de dos triples fachadas . Dos grupos de dos fachadas hacia atrás disimulan los tubos del pedal. La transmisión es mecánica para las notas, con máquinas Barker para el gran órgano y el positivo. Los bajos de la bombarda del gran órgano y el bourdon 32 de pedal se encuentran sobre motores pneumáticos así como los bajos de la flauta 16. La transmisión de los registros es mecánica.
La mayor parte de los tubos es original de Cavaillé-Coll, de muy buena calidad. Al examinar los tubos, hemos encontrado indicaciones grabadas con punta seca, concernientes a los diapasones utilizados. Los trabajos recientemente efectuados por Yves Fossaert y sus colaboradores han permitido llevar a cabo una restauración en profundidad de los secretos. Los tubos han sido limpiados y afinados.
Desde la guerra de 1940 hasta el fin de los años 1970. este gran órgano era poco conocido. Gracias al cuidado de Marcel Pépin, Maestro de Capilla desde 1946, y titular del gran órgano de 1981 a 1990, ha escapado felizmente a los cambios neoclásicos y a la electrificación que han desnaturalizado tantos órganos sinfónicos, entre otros algunos de los mejores Cavaillé-Coll (Notre-Dame de París, Santa Clotilde, etc…) El nombramiento de Éric Lebrun como organista titular, los conciertos y las grabaciones que él ha realizado han hecho conocer este órgano en el mundo entero.
Es, sin duda, la más compleja y elaborada de todas las piezas interpretadas en la Semana Santa. Compuesta por Manuel Font de Anta en 1918, en la partitura original de piano viene la siguiente dedicatoria: “ A los desgraciados presos de la cárcel de Sevilla que al cantarle saetas a la Virgen en Semana Santa, me hicieron concebir esta obra”. Es un poema sinfónico de grandes influencias andaluzas con armonías impresionistas, basado en una saeta que un preso canta desde las rejas de la antigua cárcel del Pópulo al paso de la Esperanza de Triana:
“ Soleá dame la mano,
a la reja de la carse
que tengo muchos hermanos
huérfanos de pare y mare”
Pieza descriptiva en la que se percibe la melodía de la saeta que aflora del susurro de la multitud agolpada que permanece con respeto. El carácter de la obra va creciendo a medida que la emoción se hace palpable en la multitud, para terminar de forma grandiosa con los sonidos de la banda que acompaña simultánea a la finalización de la saeta. Después de este desenlace triunfal, se desvanece por las calles el sonido y se aleja la comitiva. Igor Stravinsky al presenciar el paso de la Virgen del Refugio a los sones de “Soleá Dame la Mano” afirmó: “ Estoy escuchando lo que veo y viendo lo que escucho”.
Santísimo Cristo de las Siete Palabras es otra de las grandes piezas de A. Pantión (1955). De carácter majestuoso, describe el movimiento de Cristo que se dirige con la cruz a cuestas camino del Calvario mientras retumban las trompetas. En medio de todo ello surge un momento de paz y meditación, marcado con una íntima melodía que contrasta con el gentío de la muchedumbre que presencia la escena.