De vuelta de las vacaciones y con el ánimo renovado para seguir con nuestra tarea, recibo una enorme satisfacción al encontrar unos elogiosos comentarios a mi CD de “Marchas de Semana Santa” realizados por el prestigioso organista y pedagogo Modest Moreno i Morera aparecidos en la página web http://www.granadaorgano.net/
Agradezco muchísimo estos comentarios, que descubren nuevos puntos de vista sobre esta música procesional, destacando, sobre todo, su certera visión del misticismo que encierran, misticismo que tuve cuidado en resaltar en mis interpretaciones. Muchas gracias Modest Moreno por sus palabras que me dan mucho ánimo para seguir trabajando.
Por su indudable interés, las reproducimos a continuación:
-Marchas de Semana Santa-
De preciosas y meditadas estimo las adaptaciones para órgano que con sumo acierto ha realizado el organista Jesús Sampedro Márquez, a partir del dilatado y muy profundo repertorio musical que contiene la Semana Santa andaluza.
El CD que lleva por nombre “Marchas de Semana Santa”, grabadas al órgano Cavaillé-Coll de la iglesia de Saint Antoine des Quinze-Vingts de París, contiene Marchas Procesionales, u obras fúnebres, que acompañan a los santos misterios -los pasos-, de la Semana Santa de Sevilla.
Entre lo sanamente atrevido y lo místico anda el CD que nos ocupa, y digo sanamente atrevido por la razón que compilar y adaptar para el instrumento rey unas obras concebidas para banda, no es tarea fácil, pero el resultado es altamente satisfactorio y enriquece, si cabe, el extenso repertorio organístico español, demasiadas veces desconocido y poco estimado. En cuanto al apelativo místico que también le dirijo es por la razón de la contemplación que dichas obras, e interpretaciones, translucen; que se dejan ver, que se dejan oír.
Personalmente me ha encantado la primera de las obras del CD. “María Santísima del Dulce Nombre”, de Luis Lerate, en el que se escucha el motivo inicial de la “Salve Regina”, solemne, del repertorio gregoriano. Obra que, a modo de Tiento sobre la Salve (práctica harto común entre los compositores peninsulares), mezcla con hondura dolor y pasión.
No faltan en las obras grabadas elementos del folklore andaluz e hispano, los cuales se muestran en la “Soleá dame la mano”, del maestro Font de Anta, de forma patente y diáfana. El registro sonoro es maravilloso, sin más. El órgano de Saint Antoine de París es una verdadera joya, a las que ya nos tiene acostumbrados el Maestro Organero Cavaillé Coll. Un sin fin de recursos tímbricos y de planos sonoros al servicio de unas obras populares (populares en el sentido de tradicionales y conocidas por el pueblo fiel que sigue de cerca, con el corazón orante, las procesiones de la Semana Santa sevillana) que al órgano se convierten en verdaderas piezas maestras sacras -y en este punto aludo y evoco las Saetas de Eduardo Torres- a la altura de cualquier compositor para órgano del Romanticismo. Toques triunfales y majestuosos se dan la mano con períodos de compostura recatada y de gran circunspección; solemnes, ardientes y vigorosos acordes disienten, por la Voz celeste, el Fagot-oboe o juegos de fondo suaves, de pasajes colmados de retraimiento que aducen a una dulce intimidad o a la muy dolorosa soledad de María o a la del mismo Cristo, Redentor del género humano.
Sin duda alguna, estas obras de Luis Lerate, Manuel Font de Anta, Antonio Pantión, José Font Marimont y Pedro Braña, puestas al órgano gotean un calado que no puede dejar indiferente. Tal es el trabajo de Jesús Sampedro Márquez, una verdadera exquisitez de transcripción, de adaptación y, sobremanera, de interpretación.
Felicidades, Maestro Sampedro.
Modest Moreno i Morera
Ripoll,22 de Juliol de 2008
http://www.terra.es/personal3/rankett/