La presencia de la marcha “Reina de los Servitas” en el segundo CD del organista Jesús Sampedro es un doble motivo tanto de satisfacción como de agradecimiento para la Hermandad de los Dolores de Córdoba. Gratitud, ante todo, a Juan Antonio Pedrosa, un prestigioso compositor que un dí­a aceptó dedicar una composición a la Virgen de los Dolores, captando desde el primer momento las caracterí­sticas que debí­a tener esta pieza, interpretando a la perfección el tipo de música que debe envolver la estación de penitencia de esta imagen. Nuestro reconocimiento, a la par, a Sampedro por resaltar a la perfección los múltiples matices de una partitura compleja en ese prodigio sonoro del órgano Cavaillé Coll de la iglesia parisina de Saint Antoine des Quize Vintgs y por incluirlo en una grabación que deseamos sea un éxito, como lo fue la anterior, en un tiempo en que la producción discográfica de cualquier tipo no es ni sombra de lo que fue.

Para esta cofradí­a es una satisfacción incorporar a su archivo musical -donde figuran obras de Báez, Melguizo o José de la Vega- una obra de Pedrosa, un autor del que sólo se conocí­a su primera marcha, “Concepción Inmaculada” -”Amanecer” no habí­a sido aún estrenada- cuando recibió el encargo de “Reina de los Servitas”, un auténtico monumento sonoro que se desplegará en toda su grandiosidad por las calles de Córdoba cada Viernes Santo como digno eslabón de la reconocida y premiada producción de su autor.

Estas lí­neas no deben finalizar sin reconocer a Jesús Sampedro como el verdadero artí­fice de que esta marcha sea hoy ya una gozosa realidad. A la vista del espléndido resultado de su primer CD, en donde quedan una vez más patentes sus cualidades como organista, Pedrosa -también organista, por cierto- quiere que en su siguiente grabación figure una obra suya. Ante esta posibilidad, ofrece a la Hermandad de los Dolores la oportunidad de que la pieza esté dedicada a la imagen titular con un nombre que hace referencia a la orden servita, a la que pertenece la cofradí­a desde 1699, y a la realeza que supone el estar coronada canónicamente desde 1965.

Todas estas circunstancias hacen que la cofradí­a acoja con entusiasmo la aparición de este segundo CD y decida colaborar en su edición para divulgar un patrimonio que, en definitiva, es sólo de los amantes de la buena música y de la Semana Santa.

Jesús Cabrera

Cronista de la Hermandad de los Dolores