La página “El atril de Clavesol” es una verdadera enciclopedia sobre las marchas de la Semana Santa. Es impresionante el conocimiento y buen gusto que Mateo Olaya muestra en sus siempre acertados comentarios que, como todos los que recibo, me sirven de orientación para próximas actuaciones o grabaciones.

Muchas gracias a “El atril de Clavesol” por su atención y elogios y transcribo su comentario í­ntegramente, a continuación:

Marchas procesionales con cientos de colores musicales
El nuevo disco de Jesús Sampedro

El nuevo disco de marchas procesionales de Jesús Sampedro vuelve a sorprendernos. Espectacular el sonido y la técnica que usa este reputado organista para enfrentarse a una selección sobresaliente de marchas procesionales que representan todo el espectro estilí­stico e histórico del género. Desde la primera composición conocida y documentada, hasta la última en sentido estricto: “Piedad” de Juarranz y “Reina de los Servitas” de Juan Antonio Pedrosa respectivamente.

El órgano parisino que dio vida el año pasado a las marchas de la saga de los Pantión, Font y Lerate, es también el protagonista de este segundo volumen. Los diferentes colores y timbres que nos ofrece esta máquina acústica nos sumerge en un mar de sensaciones inefables, incluso distintas a las que experimentamos cuando escuchamos estas composiciones por una banda de música. Ni mejores ni peores: distintas.

“Virgen de Montserrat” de Morales, “Valle de Sevilla” de José de la Vega, “Margot” de Turina, “Expirando en tu Rosario” de Pantión o “Pasa la Virgen Macarena” de Gámez Laserna son otros de los tí­tulos que conforman este hermoso disco que ha visto la luz en el ocaso del 2008. Sampedro disecciona convenientemente las marchas y las pone al servicio de las exigencias técnicas del órgano. Por eso no siempre escucharemos un sonido uniforme sobre una base rí­tmica constante, sino que en ocasiones éste derivará en un evidente distanciamiento del marco rí­tmico que requiere una marcha.

La trascendencia histórica de estos trabajos de Sampedro están por venir. Aunque se toma conciencia de ello, son los años los que engrandecen el valor de las cosas. La lejaní­a y la perspectiva del tiempo nos permite llegar a tomar conciencia exacta de cuán importantes son estos discos que brotan en una época en la que las discográficas explotan la música de Semana Santa hasta el punto de dar cabido a bandas y formaciones que no tienen el mí­nimo para entrar en un estudio.

Digo esto porque ayer pasé buena parte de la tarde escuchando un disco que, parece mentira, cumple esta Cuaresma cuatro años desde su lanzamiento. Se trata de “Ésta es la historia” de la Banda Municipal de Sevilla, y aunque lo tuviera trillado en su momento, la sensación que me produjo ayer fue la de estar asistiendo a un registro que se agranda por momentos y adquiere un volumen histórico mastodóntico.